Creo que lo más innovador de Internet es ofrecer la posibilidad de «publicar» de una forma sencilla y amena a quienes lo deseen. Recorrer toda la Red es tan inabarcable y tan absurdo, como leerse toda la Biblioteca Nacional, por contra, publicar está al alcance de cualquiera, y pese a los tecncismos, a la medida del hombre.

Previsiblemente, este fenómeno será comparable en importancia a la invención de la imprenta, y ya hoy se plantean situaciones similares a las producidas por el invento de Gutenberg, desde los problemas de censura y de pérdida de calidad (si antaño fue la copia manuscrita frente a la impresa, hoy es la copia impresa frente a la digital) hasta la difusión masiva de comunicación.

No sé cómo va a afectar a nuestra sociedad, con su tendencia al exceso (sobre todo de superficialidad) pero lo cierto es que para muchos niños será algo tan normal como ahora pueda ser el teléfono o los videojuegos. Y al igual que se enseña a leer, conviene que se enseñe a navegar con rumbo, que se potencien las posibilidades reales de esta red, hija de la paranoia militarista, nacida del miedo a los otros, para que sea un medio al servicio del conocimiento del otro, de la convivencia y de esa forma superior de la cultura que llamamos paz.

Muchos opinan sobre Internet basándose en algunos contenidos, como podría hacerse con los libros impresos, pues la mayoría de la información que se encuentra en la red procede de obras reales, de textos que se pueden tocar, aunque, por fortuna, no son consecuentes y no amplian sus juicios a las obras impresas, por lo que desde la II guerra mundial no se han producido quemas de libros...

En cuanto al tema del negocio de la Red, de momento está limitado a las empresas de servicios, especialmente a las compañias telefónicas.

No conviene ser demasiado ilusos: en las ondas digitales se refleja la sociedad, con las deformaciones de todo espejo, no es tanto un espacio nuevo como un nuevo reflejo de nuestro espacio cotidiano, con sus grandezas y miserias. No obstante, si somos capaces de no desorientarnos por los reflejos virtuales, puede darse una sinergia capaz de ayudarnos a encontrar soluciones nuevas a viejas preguntas.

Conviene recordar que lo virtual no es lo real, que la vida, con sus alegrias y sus dolores, importa más y está al otro lado, esperándote.

Que seas feliz para que hagas feliz a alguien.

Javier Espada

I believe that one of Internet’s most innovating aspects is to offer the possibility of «publishing» in a simple and agreeable form for those who desire it. Traveling through all the Net is so inaccessible and so absurd as reading all the National Library. As a counterpoint, publishing is within reach of anyone and, in spite of the technical requisites, in man’s measure.

Likely, the importance of this phenomenon will be comparable to that of the invention of the printing, and nowadays similar situations to those produced by Gutenberg’s invention have already taken place, from the censorship problems and the loss of quality (what yesterday was the hand written copy versus the printed copy, is today the printed copy versus the digital one) to the massive diffusion of communication.

I don't know how this is going to affect our society, with its known tendency to the excess (specially of superficiality) but, surely, for many children it will be something as normal as the telephone or the video-games are right now. And in same way as they are taught to read, it is convenient for them to be taught to navigate with direction, developing the real possibilities of this net, daughter of the militarist paranoia, born of the fear to the others, so that it will turn into a medium to get to know the other, to coexist and to raise that superior way of culture that we call peace.

Many people give an opinion on Internet basing their comments on some contents, and the same could be done with books, since the majority of the information in the net comes from real works, from texts that one can touch, although, fortunately, they are not consequent and they don't extend their judgments to the printed works: there hasn’t been any more burning of books after world war II...

As for the topic of the business in the Net, at the moment they are limited to services’ companies, especially to telephone companies.

It is not convenient to be too much deluded: the digital waves reflect our society, with the deformations of any mirror, it is not really a new space, but a new reflection of our daily space, with its grandness and penuries. Nevertheless, if we are capable of not being disoriented by these virtual reflections, a synergy capable of helping us to find new solutions to old questions can take place.

It convenient to remember that virtuality is not reality, that life, with its happiness and its pains, matters much more and is at the other side, waiting for you.

I wish you happiness so that you can make someone happy.

Javier Espada






se acabo