Luis Buñuel
rodando su última película



Filmografía


Comentarios del propio Buñuel, extraidos de su autobiografía Mi último suspiro, editada por Plaza y Janés, cuya lectura no solamente es imprescindible sino un pequeño placer al que te invito.

1929 Un chien andalou

Un perro andaluz

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Buñuel y Salvador Dalí

... nació de la convergencia de uno de mis sueños con un sueño de Dalí.

Escribimos el guión en menos de una semana, siguiendo una regla muy simple: no aceptar idea ni imagen que pudiera dar lugar a una explicación racional, psicológica o cultural.

Hubo 40 ó 50 denuncias en la comisaría de policía de personas que afirmaban: «Hay que prohibir esa película obscena y cruel.» Entonces comenzó una larga serie de insultos y amenazas que me ha perseguido hasta la vejez.

1930 L´Âge d´or

La edad de oro

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Buñuel y Salvador Dalí

Max Ernst interpretaba al jefe de los bandidos, y Pierre Prevert al Bandido enfermo.

Para mí se trataba de una película de amor loco, de un impulso irresistible que, en cualquier circustancia, empuja el uno hacia el otro a un hombre y una mujer que nunca pueden unirse.

Charles de Noailles [el productor] fue expulsado del Jockey-Club. Su madre tuvo que hacer un viaje a Roma para parlamentar con el Papa, ya que incluso se hablaba de excomunión.

Chiape, el prefecto de Policía, en nombre del orden público, pura y simplemente prohibió la película. Prohibición que se mantuvo durante 50 años.

1933 Las Hurdes

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Buñuel, Pierre Unik y Ramón Acín, basado en Las hurdes, estudio de geografía humana de Maurice Legendre

Un día, en Zaragoza, hablando de la posibilidad de hacer un documental sobre las Hurdes, con mi amigo Sánchez Ventura y Ramón Acín, un anarquista, éste me dijo de pronto:

- Mira, si me toca el gordo de la lotería te pago la película.

A los dos meses le tocó la lotería, no el gordo, pero sí una cantidad considerable. Y cumplió su palabra.

Pensamos que Marañón, con su prestigio y su cargo, nos ayudaría a conseguir el permiso para explotar la película, que, naturalmente, había sido prohibida por la censura. Pero su reacción fue negativa.

1935 Don Quintín el amargao

Dirección: Luis Marquina y Luis Buñuel

Guión: Eduardo Ugarte y Luis Buñuel, según la obra homónima de Carlos Arniches y José Extremera

No me seducía la idea de realizar por mi mismo películas comerciales. Pero no tenía inconveniente en encargar a otros que las realizaran.

Yo no puse más que una condición: la de que mi nombre no figurara en la ficha técnica.

La película tuvo un gran éxito comercial.

... le dije Ana María Custodio, que hacía el papel principal (a veces me entrometía descaradamente en la dirección): «Hay que echarle más mierda, más mamarrachada sentimental.» «Contigo no se puede trabajar en serio» me contesto ella.

1935 La hija de Juan Simón

Dirección: José Luis Sáenz de Heredia y Luis Buñuel

Guión: Nemesio Sobrevila

La segunda película que produje, que fue también un gran éxito comercial, como la primera, era un abominable melodrama con canciones titulado La hija de Juan Simón.

En esta película, durante una escena de cabaret bastante larga, la gran bailaora de flamenco, la gitana Carmen Amaya, muy jovencita todavía, hizo su debut en el cine.

1936 ¿Quien me quiere a mí?

Dirección: José Luis Sáenz de Heredia

Guión: Eduardo Ugarte y Luis Buñuel

Mi tercera producción, ¿Quien me quiere a mí?, la historia de una muchachita muy desgraciada fue mi único fracaso comercial.
1936 ¡Centinela, alerta!

Dirección: Jean Crémillon y Luis Buñuel

Guión: y Luis Buñuel

En ese ambiente de huelgas incesantes, siempre acompañadas de violentas escaramuzas, de furiosos atentados, de uno y otro bando, de incendios de iglesias (el pueblo, por instinto, se revolvía contra su muy antiguo enemigo), propuse a Jean Crémillon que viniera a Madrid a rodar una comedia militar titulada Centinela, alerta.
1937 Espagne 37

España 1936

Dirección: Luis Buñuel

Documental de propaganda

Durante la guerra, rodábamos películas en España, con la colaboración -entre otros- de dos operadores soviéticos. Estas películas de propaganda debían ser presentadas en el mundo entero, y también en España.
1947 Gran Casino

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Mauricio Magdaleno, basado en El rugido de paraíso de Michel Veber

En el relato muy melodramático, Libertad llegaba de Argentina para buscar al asesino de su hermano. Al principio, sospechaba de Negrete, antes de que los dos protagonistas se reconciliasen y llegara la inevitable escena de amor. Como todas las escenas de amor convencionales, ésta me fastidiaba e intenté destruirla.

Por eso le pedí a Negrete que cogiese un palo durante la escena y lo hundiera mecánicamente en el barro petrolífero, a sus pies. Luego, rodé un primer plano de otra mano, con el palo removiendo el barro. En la pantalla, inevitablemente, se pensaba en otra cosa distinta del petróleo.

Pese a las dos grandes figuras, la película sólo obtuvo un modesto éxito. Entonces, se me «castigó». Permanecí dos años y medio sin trabajar, hurgándome la nariz, viendo volar las moscas. Vivíamos del dinero que me mandaba mi madre.

1949 El gran calavera

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis y Janet Alcoriza, basdo en la obra homónima de Adolfo Torrado

No creo que presente el menor interés. Pero obtuvo un éxito tal que Óscar [Dancigers] me dijo: «Vamos a hacer juntos una verdadera película. Busquemos el tema».
1950 Los olvidados

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza y Luis Buñuel

Durante cuatro o cinco meses, me dediqué a recorrer las «ciudades perdidas», es decir, los arrabales improvisados, muy pobres, que rodean México, D.F. Algo disfrazado, vestido con mis ropas más viejas, miraba, escuchaba, hacía preguntas, entablaba amistad con la gente. Algunas de las cosas que vi pasaron directamente a la película.

Al término de la proyección privada, mientras Lupe, la mujer del pintor Diego Rivera, se mostraba altiva y desdeñosa, sin decirme una sola palabra, otra mujer, Berta, casada con el poeta español Luis Felipe, se precipitó sobre mí, loca de indignación, con las uñas tendidas hacia mi cara, gritando que yo acababa de cometer una infamia, un horror contra México.

Todo cambió después del festival de Cannes en el que el poeta Octavio Paz -hombre del que Breton me habló por primera vez a quien admiro desde hace mucho- distribuía personalmente a la puerta de la sala un artículo que había escrito, el mejor, sin duda, que he leido, un artículo bellísimo. La película conoció un gran éxito, obtuvo críticas maravilosas y recibió el Premio de Dirección.

Tras el éxito europeo, me vi absuelto del lado mexicano. Cesaron los insultos, y la película se reestrenó en una buena sala de México, donde permaneció dos meses.

1950 Susana

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Manuel Reachi, Jaime Salvador y Luis Buñuel

Susana, película sobre la que no tengo nada que decir, salvo que lamento no haber subrayado la caricatura en el final, cuando termina milagrosamente bien. Un espectador no avisado puede tomarse en serio este desenlace.
1951 La hija del engaño

(Don Quintín el amargao)

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis y Janet Alcoriza y Juan de la Cabada

La hija del engaño, mal título de Dancigers para lo que no era sino una nueva versión de Don Quintín, la obra de Arniches.
1951 Una mujer sin amor

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jaime Salvador y Luis Buñuel, basado en Pierre et Jean de Maupassant

Sin duda mi peor película
1951 Subida al cielo

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Manuel Altolaguirre, Manuel Reachi, Juan de la Cabada y Luis Buñuel

En cambio, guardo bastante buen recuerdo de Subida al cielo, relato de un viaje en autobús.

El guión se inspiraba en algunas aventuras acaecidas al productor de la película, el poeta español Altolaguirre, viejo amigo de Madrid, que se había casado con una cubana riquísima.

1952 El bruto

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza y Luis Buñuel

Pedro Armedáriz, que disparaba de vez en cuando su revólver en el interior del estudio, se negaba enérgicamente a llevar camisas de manga corta, las cuales, decía, están hechas para los pederastas.

Yo le veía aterrorizado ante la idea de que pudiera tomársele por un pederasta. En esta película, mientras es perseguido por unos degolladores de matadero, encuentra a una joven huérfana, le pone la mano en la boca para impedirle gritar y, luego, cuando los perseguidores se alejan, como tiene un cuchillo clavado en la espalda, tiene que decirle:
-Arráncame eso que llevo ahí detrás.
Durante los ensayos, le oí de pronto enfurecerse y gritar: «¡Yo no digo 'detrás'!». Temía que el solo uso de la palabra 'detrás' fuese fatal para su reputación. Palabra que yo suprimí sin ningún problema.

1952 Robinson Crusoe

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza, Philip Ansel Roll y Luis Buñuel, basado en la novela de Daniel Defoë

Se trataba de una especie de película-cobaya: por primera vez se rodaba en Eastmancolor.

Robinsón Crusoe tuvo mucho éxito en casi todas partes. La película cuyo coste no llegó a trescientos mil dólares, fue pasada varias veces en la televisión americana... recuerdo la hazaña del nadador mexicano que franqueó las altas olas al principio de la película doblando a Robinsón. Fue un habitante de un pequeño puerto, adiesatrado en este ejercicio, quien las franqueó magníficamente.

1952 Él

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza y Luis Buñuel, basado en la novela de Mercedes Pinto

La película fue presentada en el festival de Cannes en el curso de una sesión organizada -me pregunto por qué- en honor de los excombatientes y mutilados de guerra, que protestaron vivamente. En general, la película fue mal recibida. Con algunas excepciones, la Prensa se mostró hostil, Jean Cocteau, que antaño me había dedicado algunas páginas en Opium, declaró incluso que con Él yo me había "suicidado", Cierto que más tarde cambió de opinión.

Me fue ofrecido un consuelo en París por Jacques Lacan, que vio la película en el transcurso de una proyección organizada por 52 psiquiatras en la Cinemateca. Me habló largamente de la película, en la que reconocía el acento de la verdad, y la presentó a sus alumnos en varias ocasiones.

En México, un desastre.

1953 Abismos de pasión

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Julio Alejandro, Dino Maiuri y Luis Buñuel, basado en Cumbres borrascosas de Emily Brontë

En 1930 había escrito con Pierre Unik un guión basado en el libro Cumbres borrascosas. Como todos los surrealistas, me sentía muy atraído por esta novela y quería hacer una película de ella. La ocasión se presentó en México en 1953. Volví a tomar el guión, ciertamente uno de los mejores que he tenido entre mis manos. Por desgracia, me vi obligado a aceptar los actores contratados por Óscar [Dancigers] para una película musical, Jorge Mistral, Ernesto Alonso, una cantante y bilarina de rumbas, Lilia Prado para interpretar el papel de una muchacha romántica, y una actriz polaca, Irasema Dillian, que, pese a su aire eslavo, debía hacer de hermana de un mestizo mexicano. Prefiero no hablar de los problemas que tuve que resolver durante el rodaje, para un resultado sumamente discutible.
1953 La ilusión viaja en tranvía

Dirección: Luis Buñuel

Guión: José Revueltas, Mauricio de la Serna, Luis Alcoriza y Luis Buñuel

Sin comentarios...
1954 El río y la muerte

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza y Luis Buñuel, basado en Muro blanco sobre roca negra de Miguel Alvarez Acosta

Inspirado en la facilidad con la que uno puede asesinar a su prójimo, la película contenía gran número de asesinatos aparentemente fáciles e, incluso, gratuitos. A cada asesinato, el público de Venecia reía y gritaba: «¡Otro! ¡Otro!»

Sin embargo, la mayoría de los sucesos que cuenta esta película son auténticos y pueden, de paso, permitir echar un interesante vistazo a este aspecto de las costumbres mexicanas. El uso frecuente de la pistola no es exclusivo de México. Se halla extendido por gran parte de América Latina, especialmente en Colombia. Hay paises en este continente en los que la vida humana -la propia y la ajena- tiene menos importancia que en otras partes. Se puede matar por un sí, por un no, por una mala mirada o, simplemente, «porque tenía ganas».

1955 Ensayo de un crimen / La vida criminal de Archivaldo de la Cruz

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza y Luis Buñuel, basado en la novela de Rodolfo Usigli

La película tuvo bastante éxito. Para mí, queda ligada al recuerdo de un extraño drama. En una de las escenas, Ernesto Alonso, el actor principal, quemaba en un horno de ceramista un maniquí que era reproducción exacta de la actriz, Myroslava. Muy poco tiempo después de terminado el rodaje, Myroslava se suicidó por contrariedades amorosas y fue incinerada, según su propia voluntad.
1955 Cela s´apelle l´aurore

Así es la aurora

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean Ferry y Luis Buñuel, basado en la novela de Emmanuel Roblès

Volvía de París tras el rodaje de Cela s´apelle l´aurore, cuando fui detenido en el aeropuerto. Se me hizo pasar a una salita, y supe allí que figuraba en el comité de apoyo a la revista España Libre, violentamente antifranquista, que había atacado a los Estados Unidos. Como, al mismo tiempo, figuraba entre los firmantes de un manifiesto contra la bomba atómica, fui sometido a un nuevo interrogatorio, en el que se repitieron las mismas preguntas sobre mis opiniones políticas. Se me incluyó en la famosa lista negra. Cada vez que pasaba por los Estados Unidos, me veía sometido a las mismas medidas discriminatorias, tratado como un gánster. Esta inclusión en la lista negra no desapareció hasta 1975.

No he vuelto a ver Cela s´apelle l´aurore, inspirada en una novela de Emmanuel Robles, pero me gusta mucho esa película.

1956 La mort en ce jardin

La muerte en el jardín

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza, Raymond Queneau, Gabriel Arout y Luis Buñuel, basado en la novela de José-André Lacour

Recuerdo sobre todo los dramáticos problemas de guión, que es lo peor de todo. No conseguía resolverlos. A menudo me levantaba a las dos de la madrugada para escribir durante la noche escenas que, al amanecer, le daba a Gabriel Arout para que corrigiese mi francés. Debía rodarlas durante el día.
1958 Nazarín

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Julio Alejandro, Emilio Carballido y Luis Buñuel, basado en la novela de Benito Pérez Galdos

Conservé lo esencial del personaje de Nazarín tal como está desarrollado en la novela de Galdós, pero adaptando a nuestra época ideas formuladas cien años antes, o casí. [...] Además, a todo lo largo de la historia, añadí nuevos elementos, la huelga, por ejemplo, y, durante la epidemia de peste, la escena con el moribundo -inspirada por el Diálogo de un sacerdote y un moribundo, de Sade- en la que la mujer llama a su amante y rechaza a Dios.

Entre las películas que he realizado en México, Nazarín es, ciertamente, una de las que prefiero. Por otra parte, fue bien recibida, no sin ciertos equívocos que se referían al verdadero contenido de la película. Así, en el festival de Cannes, donde obtuvo un Gran Premio Internacional creado especialmente para esta ocasión, estuvo a punto de recibir también el Premio de la Oficina Católica.

El equívoco, que algunos llamaban «intento de recuperación», continuó. Un día, tras la elección de Juan XXIII, recibí una visita en México. Se me pedía que fuese a Nueva York, donde un cardenal, sucesor del abominable Spellman, deseaba entregarme un diploma de honor por la película. Naturalmente, me negué. Pero Barbachano, productor de la película, hizo el viaje.

1959 La Fièvre monte à El Pao

Los ambiciosos

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza, Charles Dorat, Louis Sapin y Luis Buñuel, basado en la novela de Henri Castillou

En dos ocasiones he plagiado libretos de ópera, Rigoletto en Los olvidados (la escena del saco) y Tosca en La Fièvre monte à El Pao (La situación general es la misma).
1960 The Young One

La joven

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Hugo Butler y Luis Buñuel, basado en la novela Travellin, Man de Peter Matthiessen

En toda mi vida, solamente he rodado dos películas en lengua inglesa, financiadas por compañías americanas. Son, por otra parte, dos películas que recuerdo con agrado, Robinson Crusoe, en 1952 y The Young One (La joven), en 1960

Estrenada en Nueva York en la Navidad de 1960, fue atacada desde todas partes. A decir verdad, la película noi gustó a nadie. Un periódico de Harlem escribió, incluso, que habría que colgarme cabeza abajo de un farol de la Quinta Avenida. Reacciones violentas que me han perseguido toda la vida.

sin embargo, yo hice esta película con amor. Pero no tuvo suerte. El sistema moral no podía aceptarla. Tampoco tuvo éxito en Europa, y hoy no se proyecta casi nunca.

1961 Viridiana

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Julio Alejandro y Luis Buñuel

La censura española era entonces célebre por su formalismo convinieron. En un primer final, selló había imaginado, simplemente que Viridiana llamaba a la puerta de su primo. La puerta se abría, ella entraba, y la puerta volvía a cerrarse. La censura rechazó este epílogo, lo que me llevó a imaginar otro final, mucho más pernicioso que el primero, pues sugiere muy precisamente una relación trilateral. Viridiana se une a una partida de cartas entre su primo y la otra mujer, que es su amante. Y el primo le dice: " sabía que alcantarillas jugando al tute con nosotros ".

Viridiana provocó en España un escándalo bastante considerable, comparable al de la edad de oro, que me absolvió ante los republicanos establecidos en México. En efecto, a causa de un artículo muy hostil aparecido en L'Observatore Romano [el periódico del Vaticano], la película, que acababa de obtener en Cannes la Palma de Oro como película española, fue inmediatamente prohibida en España por el ministro de Información y Turismo. Al mismo tiempo, fue destituido el director general de cinematografía por haber subido a escena en Cannes para recibir el premio.

En Italia, se estrenó primeramente en Roma, donde marchaba bien, y luego en Milán. El procurador general de esta ciudad la prohibió, entabló proceso judicial contra mí y me hizo condenar a un año de cárcel si ponía los pies en Italia...

Vittorio de Sica vio la película se en México y salió de la sala horrorizado, oprimido. Subió a según taxi con Millán, mi mujer, para ir a tomar una copa. Durante el trayecto, le preguntó si yo era realmente monstruoso y si llegaba a pegarle en la intimidad. Ella respondió:
-cuando hay que matar a una araña, me llama a mí.

En París, cerca de mi hotel, vi un cartel de una de mis películas con el siguiente se eslogan: "El director cinematográfico más cruel del mundo." Estupidez que me entristeció mucho.
1962 El ángel exterminador

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Luis Alcoriza y Luis Buñuel

A veces, he lamentado haber rodado en México el ángel exterminador. Lo cimas nada más bien en París o en Londres, con actores europeos y un cierto lujo en el vestuario y los accesorios. En México pese a la belleza de la casa, pese a mis esfuerzos por elegir actores cuyo físico no evocaba necesariamente a México, parecía una cierta pobreza en la mediocre calidad de las servilletas, por ejemplo: no puede mostrar más que una. Y esa era de la maquilladora, que me la prestó.

El guión, totalmente original, como el de Viridiana, mostraba a un grupo de personas que, una noche, al término de una función teatral, va a cenar a casa de una de ellas. Después de la cena, pasan al salón y, por una razón inexplicada, no pueden salir de él. Al principio, se titulaba los náufragos de la calle de providencia. Pero el año anterior, en Madrid, José Bergamín me había hablado de una obra de teatro que quería titular El ángel exterminador. Gil título me pareció magnífico y dije:
-si yo veo eso en un cartel, entró inmediatamente en la sala.

Le escribí desde México para pedirle noticias de su obra... y de su título. Me respondió que la obra no estaba escrita y que, de todos modos, el título no le pertenecía, que estaba en el apocalipsis. Podía cogerlo, me dijo, sin ningún problema. Cosa que hice, dándoles las gracias.
1964 Le journal d´une femme de chambre

Diario de una camarera

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean-Claude Carrière y Luis Buñuel, basado en la novela de Octave Mibeau

Hay que dar las gracias a Louis Malle por habernos revelado la forma de andar de Jeanne Moureau en Ascensor para el patíbulo. Siempre he sido sensibles al andar de las mujeres, así como a su mirada. En memorias de una doncella, durante la escena de los botines, tuve un verdadero placer en hacerla caminar y en firmarla. Cuando anda, su pie tiembla ligeramente sobre el tacón del zapato. Inquietante inestabilidad. Actriz maravillosa, yo me limitaba a seguirla, corrigiendola apenas. Ella me enseñó sobre el personaje cosas que yo no sospechaba.
1965 Simón del desierto

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Julio Alejandro y Luis Buñuel

Alatriste Me ofreció la posibilidad de realizar en México una película sobre el sorprendente es personaje de san Simeón el Estilita, anacoreta del siglo IV, que pasó más de cuarenta años en lo alto de una columna en un desierto de Siria.

Yo pensaba en ello desde hacía tiempo, desde que Lorca me había hecho leer en la residencia La leyenda áurea. Se reía a carcajadas al leer que las deyecciones del anacoreta a lo largo de la columna semejaban la cera de una vela. En realidad, como se alimentaba de unas cuantas hojas de lechuga que le subían en un cesto, sus excrementos debían de semejar, más bien, pequeñas cagarrutas de cabra.

Escribí un guión completo para una película de largometraje. Alatriste tropezó con algunos problemas financieros durante el rodaje, y hubo de cortar la mitad de la película...

Obtuvo cinco premios en el festival de Venecia, cosa que no ha sucedido con ninguna otra de mis películas. Añadiré que no se encontró a nadie para recibir estos premios: más tarde, fue programar con Una historia inmortal, de Orson Welles.
1966 Belle de jour

Bella de día-Belle de jour

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean-Claude Carrière y Luis Buñuel, basado en la novela de Joseph Kessel

Lamento en esta película algunos cortes estúpidos que, al parecer, exigió la censura. En particular, la escena entre Georges Marchal y Catherine Deneuve, en que ella se encuentra tendida en un ataúd mientras él la llama hija, se desarrollaba en una capilla privada, después decir una misa celebrada bajo una espléndida conpía del Cristo de Grünewald, cuyo torturado cuerpo siempre me ha impresionado. La supresión de esta misa cambia ostensiblemente el clima de la escena.

De todas las preguntas inútiles que me han formulado acerca de mis películas, una de las más frecuentes, de las más obsesionantes, se refiere a la cajita que un cliente asiático lleva consigo a un burdel. La abre, muestra a las chicas lo que contiene (nosotros no lo vemos). Las chicas retroceden con gritos de horror, a excepción de Severine, que se muestra bien interesada. No se cuántas veces me han preguntado, sobre todo mujeres: " ¿Qué hay en la cajita? " Como no lo sé, la única respuesta posible es: " lo que usted quiera. "

En un guión me parece lo esencial el interés mantenido por una buena progresión, que no deja ni un instante en reposo la atención de los espectadores. Se puede discutir el contenido de una película, su estética (si la tiene), su estilo, su tendencia moral. Pero nunca debe aburrir.
1969 La Voie lactée

La vía láctea

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean-Claude Carrière y Luis Buñuel

EN PREPARACION...
1978 Tristana

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Julio Alejandro y Luis Buñuel, basado en la novela de Benito Pérez Galdos

EN PREPARACION...
1972 Le Charme discret de la bourgeoisie

El discreto encanto de la burgesía

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean-Claude Carrière y Luis Buñuel

EN PREPARACION...
1974 Le Fantôme de la liberté

El fantasma de la libertad

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean-Claude Carrière y Luis Buñuel

La casualidad es la gran maestra de todas las cosas. La necesidad viene luego. No tiene la misma pureza. Si entre todas mis películas siento una especial ternura hacia El fantasma de la libertad, es, quizá, porque abordaba este difícil tema.
1977 Cet obscur objet du désir

Ese oscuro objeto del deseo

Dirección: Luis Buñuel

Guión: Jean-Claude Carrière y Luis Buñuel, basado en la novela La Femme et le pantin de Pierre Louÿs

La imaginación es nuestro primer privilegio. Inexplicable como el azar que la provoca. Durante toda mi vida me he esforzado por aceptar, sin intentar comprenderlas, las imágenes compulsivas que se me presentaban. Por ejemplo, en Sevilla, durante el rodaje de Ese oscuro objeto del deseo, al final de una escena y movido por una súbita inspiración, pedí bruscamente a Fernando Rey que cogiera un voluminoso saco de tramoyista que estaba sobre un banco y marchará con él a la espalda

 



Esta información, no tiene otra finalidad que aumentar el interés en la obra de Luis Buñuel. Si así te ha sucedido, el trabajo de escribir estas líneas habrá valido la pena.
No he querido añadir ni comentarios críticos ni interpretaciones más o menos erradas, esperando que este mínimo homenaje fuera del gusto de Buñuel.
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